“Uno se defiende cuando se dispone de medios suficientes, y ataca cuando se dispone de medios más que suficientes” – Sun Tzu (El arte de la guerra)

Recuerdo, tras la finalización de las elecciones de nuestros equipos en el draft de la temporada pasada que pensé “Tiene buena base, algún underdog player que le podría salir bien, pero no creo que sea complicado vencerle”.

Había drafteado en primera ronda (puesto 5) a G. Antetokounmpo, seguido de R. Gobert, D. Sabonis y C. Paul, este último tras hacer una temporada decente pero no demasiado llamativa en OKC, pero que como cuarta elección y más teniendo en cuenta que los picks anteriores habían sido L. Aldrigde o H. Whiteside, sonaba a movimiento obligado. Siguieron Lonzo, J. Jackson Jr. (todo el año en el slot de IL) y A. Gordon, y tras ellos apuestas personales como Otto Porter, E. Payton, Miles Brigdes, T. Hardaway Jr., Cam Johnson y N. Bjelica.

En total, 13 nombres para un equipo bastante todoterreno ya de entrada pero que viendo el resto de las 15 plantillas seleccionadas no generaba un excesivo temor, por lo menos no más que el que suscitaba el Covid-19, las modificaciones de calendario a raíz de partidos pospuestos desde el comienzo o el poco margen de maniobra que este año nos darían los 4 movimientos semanales y el tener solo un slot de IL.

Guille, así se llama el manager de O Burgo Smugglers, lleva tan solo tres temporadas jugando la liga. Ya había demostrado sus dotes como gran administrador de recursos durante la anterior campaña, la cual comandaba de forma más o menos holgada a la suspensión de la misma por mor de la pandemia que obligo a parar el planeta.

Y no lo vimos venir… hasta que fue totalmente inevitable.

Cuando llevas muchos años enrolado en una competición como esta y aparece gente nueva, asumes que no solo la gestión de la propia plataforma del juego, sino el conocimiento del deporte en cuestión, la experiencia que te aporta el saber año tras año de lo que son capaces determinados jugadores, etc., te va a dar una ventaja sustancial sobre cualquier novato y por ello tiendes a infravalorarlos.

Entonces es cuando alguien cómo Guille aparece y a base de ambición, empeño y determinación en sus acciones, acaba por comerle la tostada a todo un grupo, adelantando por la derecha, sin intermitentes y sacando la mano para saludar uno a uno, victoria tras victoria. Capacidad de adaptación, comprensión de las necesidades, evaluación constante de las oportunidades del mercado, poder de negociación, no tener etiquetas de intransferibles, saber que ofrecer en cada momento para maximizar su beneficio, en resumen, ganas de ganar.

Su gestión de activos, de en un principio los 13 jugadores que tenía en la plantilla fue impresionante. Sus apuestas, en buena parte dispararon la cotización de su roster y desde el comienzo, con un C. Paul estratosférico o un Miles Brigdes más que apetecible, le dieron el plus necesario para destapar su tarro de esencias.
Otros managers no hubiesen tenido la necesidad de negociar con jugadores que estaban jugando a nivel de ensueño, pero Guille en ese terreno divisó la oportunidad de mejorar todavía más su equipo, de realizar apuestas mayores para llegar a construir un muro infranqueable.

Cabe destacar que su franquicia no perdió ni un enfrentamiento durante las últimas 11 jornadas de liga regular, otorgando solo un empate en esa franja y endosando varias palizas por más de 5 puntos de diferencia. En la jornada 12 (de un total de 17) ya era el único rival a batir de forma clara. Saldó los PlayOffs con un mínimo de 7 puntos ganados en cada enfrentamiento y acabó con un bloque de jugadores que hacían que mínimo empezase ganando cada semana de forma clara. Ni en una liga de 10 participantes, un manager podría realizar semejante proeza.

Es cierto que hay que tener mucha suerte, sobre todo con las lesiones o con otro tipo de circunstancias que afectan a la pérdida de partidos por parte de los jugadores de un roster y que pueden condicionarte un enfrentamiento, pero él no estuvo a salvo de estas circunstancias y consiguió salvarlas de forma eficiente.
Un estratega de los pies a la cabeza, que más allá de negociar, sabe atacar. Cómo Sun Tzu, Guille supo cuando sus medios eran más que suficientes para ponerlo en una posición ventajista y al contrario que muchos otros él supo aprovecharla.

Para que os hagáis una idea, y tenéis que tener en cuenta la gran cantidad de jugadores de primera línea que estuvieron fuera de la competición este pasado curso, os dejamos el roster inicial de O Burgo Smugglers con sus posiciones de elección y al lado el roster con el que ganó la final con la posición de los jugadores en las tablas de rating del juego en aquel instante:

Draft Roster                                              Roster Final
1. G. Antetokounmpo (5)                       1. R. Westbrook (1)
2. R. Gobert (28)                                      2. Mikal Brigdes (10)
3. D. Sabonis (37)                                    3. J. Holiday (11)
4. C. Paul (60)                                          4. J. Nurkic (12)
5. Lonzo. Ball (67)                                    5. D. Ayton (19)
6. J. Jackson Jr. (92)                                6. M. Porter Jr. (24)
7. A. Gordon (101)                                     7. N. Noel (25)
8. O. Porter Jr. (124)                                 8. T. Davis (35)
9. E. Payton (133)                                     9. A. Burcks (48)
10. Miles Brigdes (156)                            10. Thaddeus Young (72)
11. T. Hardaway Jr. (165)                          11. D. Gallinari (89)
12. C. Johnson (188)                                12. K. Walker (117)
13. N. Bjelica (197)                                    13. G. Niang (135)

Cómo dato notable, destacar, que al final de su temporada la plantilla de O Burgo Smugglers estaba formada por 4 primeras rondas, 3 segundas rondas y hasta 11 jugadores del top 100 de aquel instante. Huelga decir que nuestra liga está formada por un total de 16 managers con mínimo 13 jugadores (puede que alguno tuviese el slot de IL ocupado), lo que nos deja un mínimo de 208 jugadores seleccionados en cada instante y a final de temporada un solo equipo tenía en posesión más del 10% de estos jugadores del top 100, y un 25% del top 16 de ese momento.

Si alguien predice a principio de temporada que tendríamos que convivir con esta circunstancia le llamaríamos poco más que loco.

O Burgo Smugglers será el rival a batir durante la nueva temporada. Ya no será infravalorado o tratado como novato. Sus movimientos se estudiarán con lupa y su margen de movimiento será menor. Ahora que ha conseguido poner los focos sobre su franquicia veremos que tal se desenvuelve con la vitola de favorito.

Sin duda alguna, ha nacido una estrella.