Pero todo tiene una lógica y una explicación de lo más razonable.

Llegó el trade que todo el mundo quería ver, el trade que da un toque mágico y épico a estas últimas horas antes del trade deadline. El movimiento que liberaba a Ben Simmons de su “secuestro en Philadelphia”, y que al mismo tiempo permitía la salida, inesperada para muchos, de James Harden de Nets.

Siendo justos, el trade, no ha sido más que la guinda a una secuencia de trades realmente llamativos y dignos de análisis, que han servido para abrir boca antes del gran momento de la tarde.

De entre toda esta locura, merece la pena retroceder unos días para hablar de la llegada de Sabonis a Kings. La combinación que el jugador lituano puede hacer con Fox es demoledora, y su debut nos ha demostrado gran parte de lo que va a ocurrir durante lo que resta de temporada.

Otro de los jugadores de más nivel que cambia de aires es C.J. McCollum. Trás un trade en el que nos queda un sabor de boca un poco extraño y un cierto tufo a que desde el despacho de Portland alguien se ha disparado en el pie. Se puede reconstruir sin la necesidad de destruir hasta los cimientos, y eso no se ha tenido en cuenta aparentemente, aunque bien es cierto que el valor de A. Simmons se ha disparado y claramente la idea es apostar por él por encima de cualquier de los referentes que ha tenido el equipo durante estos últimos años. Veremos si consiguen arreglar este naufragio.

Recibe Pacers a cambio de Sabonis una flota interesante de jugadores de entre los que destacan Hield y el prometedor Haliburton. Pero a un alto precio.

Muy interesante el refuerzo de Hornets. Nada menos que Harrell, a cambio de relativamente poco. Uno de los equipos más interesantes del año a nivel ofensivo puede volverse un poco más competitivo con la llegada de este completo jugador, que reforzará no solo su defensa sino también su frontcourt, una de sus asignaturas pendientes para muchos.

Desoladora la trayectoria de Porzingis. Debutó demostrando que podía ser una superestrella, pero no acaba de encontrar su sitio en la liga, esperemos que en Wizards pueda desatar su potencial. Desde luego tanto él como su nuevo equipo están a tiempo de conseguir algo grande este año. Refuerza su backcourt Dallas y nueva oportunidad para Bertans, jugador que por otra parte guarda grandes similitudes con su predecesor.

Destacable también algunos no movimientos. Pocos esperaban ver a Westbrook de dorado y púrpura al acabar el día, especialmente tras verse relegado al banquillo en los momentos decisivos en estos últimos encuentros. Definitivamente no ha encontrado su sitio en este equipo, ni las piezas fundamentales de los Lakers han conseguido acoplarse.

Nos queda la duda de cuál habrá sido la actitud desde el despacho angelino en el día de hoy.

¿Se habrá apostado por la mejora del jugador, o quizás ha bajado Russell tanto su valor que no ha sido posible alcanzar ningún acuerdo satisfactorio para ellos? Seguramente lo sabremos en los próximos días.

Y finalmente la joya de la corona. El trade que todos querían ver. El trade que en unos momentos de la semana parecía inevitable y en otros imposible.

Ambos equipos encontraron el acuerdo añadiendo una cantidad de flecos importante al paquete que reciben los Brooklyn Nets.

Ben Simmons, Seth Curry, Andre Drummond y 2 rondas 1 de draft, a cambio de James Harden y Paul Millsap.

Un auténtico bombazo, se mire por donde se mire. Aunque bien es cierto que las piezas que disponía cada uno de los bandos para esta partida de ajedrez, nos daban a entender que era difícil que las cosas terminaran de otra manera.

Y esto se fundamenta en que, por complicado que pareciera por momentos, es realmente difícil encontrar un trade que se adapte más a lo que Nets y 76rs necesitaban para completar sus plantillas.

Philadelphia se deshace de un jugador del que ya no cabía esperar nada, de un buen tirador, y de un pívot sin opciones reales de brillar a su máximo nivel allí.

Recibe un center de rol secundario que se adaptará a lo esperado. Y por Seth Curry llega James Harden.

Si estaban haciendo una gran temporada, con lo que ahora reciben, directamente se catapulta a este equipo a ser quizás uno de los 3 grandes favoritos para alzarse con el título.

No hay motivos para pensar que la combinación Embiid-Harden, no vaya a ser demoledora.

Por otro lado, es realmente temible lo que le queda a Brooklyn. Ben Simmons, como director de orquesta. Junto a dos de los mejores anotadores de la última década en la NBA. Ben Simmons liberado de la presión de anotar, de jugarse tiros que le saquen de su zona de confort, centrado en la dirección de un equipo de ensueño.

Y es que donde otros naufragan, es donde Irving y KD se encuentran realmente cómodos. Esas posesiones en los minutos decisivos, donde la bola quema, y donde el cuerpo se vuelve pesado. Allí ellos no tienen rival.

Es más destacable aún la mejora a nivel defensivo, con la liberación que supone para Irving también en este aspecto la llegada del bueno de Ben, posiblemente uno de los mejores defensores bases de la liga.

Por si fuera poco, llega también esa aportación defensiva de Drummond, del que veremos en los próximos días en que unidad despliega su juego, y con qué rol en cuanto a minutos se refiere.

Por último, y analizando todo esto, esas dos rondas 1 de draft, pueden parecer incluso demasiado castigo para Philadelphia. Ya que aseguran el proyecto de futuro de Nets cuando esta generación llegue a su final, y dejan en la cuerda floja a 76rs, que dependerán a corto y medio plazo de que uno de los jugadores de más talento de la liga, pero también más inestables en muchos aspectos consigan dar el ansiado salto de calidad por el que llevan tanto tiempo esperando.

Ante todo, esto resulta complicado elegir un favorito por encima del resto. Lo único que podemos hacer es disfrutar de un final de liga realmente apasionante….

Se viene la locura.